Mi Piso TurísticoLa guía del propietario en la Costa del Sol
Booking, Airbnb y otros

Los textos del anuncio: título, descripción y lo que el huésped busca de verdad

Un título con lo que diferencia al piso, una descripción que responde a las cinco preguntas del huésped, y un apartado de normas y llegada claros. En español e inglés. Con el código de licencia.

Revisado el 19 de septiembre de 2026 · Por el equipo de Torremolinos Gestión Vacacional · Versión en Markdown

Respuesta corta: el huésped lee el anuncio para responder a cinco preguntas: ¿dónde está exactamente? ¿cuántos cabemos y cómo dormimos? ¿qué tiene (aire, wifi, terraza, parking)? ¿cómo llego y cómo entro? ¿qué no puedo hacer? Un buen texto contesta a las cinco en ese orden, con frases cortas, sin adjetivos vacíos y en español e inglés. El título va con lo que diferencia al piso ("Ático con terraza al mar, 2 dormitorios, a 3 minutos de la playa"), no con el nombre que le pones tú.

El título

Entre 40 y 60 caracteres. Lo que el huésped filtra: tipo, plazas o dormitorios, lo que lo hace especial y la distancia a la playa o al centro. Ejemplos:

  • "Apartamento 2 dormitorios, terraza y piscina, La Carihuela"
  • "Estudio luminoso a 200 m de la playa, Bajondillo"
  • "Casa con piscina privada, 6 personas, Torremolinos"

Nada de "¡Precioso!", "¡Oportunidad!" ni mayúsculas. Y nunca el nombre interno del piso ("Bajondillo 2 derecha") ni la dirección exacta: la dirección se da al confirmar la reserva.

La descripción

Cuatro bloques, cada uno de tres o cuatro frases:

  1. Dónde: barrio, a cuánto está la playa (metros reales), el supermercado, la parada de tren o bus, el aeropuerto.
  2. Cómo es: dormitorios y camas (tamaños), baños, salón, cocina equipada, terraza, vistas, planta y ascensor.
  3. Qué incluye: aire acondicionado, wifi (velocidad si es fibra), lavadora, televisión, parking, piscina, ropa de cama y toallas, cuna y trona si hay.
  4. Para quién: familias, parejas, teletrabajo, estancias largas de invierno.

Y al final, el código de licencia (VFT/MA/… o VUT/MA/…), que es obligatorio en toda publicidad.

Lo que no hay que escribir

  • Adjetivos sin dato ("acogedor", "encantador", "espectacular").
  • Distancias inventadas: "a 5 minutos de la playa" cuando son 15 andando. Se mide en el mapa y se pone en metros.
  • Servicios que no existen o que dependen de la comunidad (una piscina que abre solo de junio a septiembre se dice así).
  • Promesas de silencio absoluto en un edificio de vecinos.

Cada frase falsa es una reseña mala esperando.

Normas y llegada

Un apartado aparte, claro: hora de entrada y salida, cómo se entra (código, cajetín, en persona), normas de silencio, capacidad máxima, mascotas, fumar, piscina. El huésped que lo lee antes de reservar es el que no da problemas.

¿En qué idiomas?

Español e inglés como mínimo. Booking y Airbnb traducen automáticamente, pero una traducción propia se lee mejor y evita errores ("plancha" traducida como "plate"). Si tu público es alemán, francés o nórdico (Benalmádena y Fuengirola lo son), merece la pena una versión en esos idiomas.

¿Se puede copiar el texto de otro anuncio?

No: además de ser un plagio, las plataformas detectan duplicados y Google lo penaliza si el texto está también en una web. Cada piso tiene su texto, aunque sea un edificio con diez iguales: se cambia el enfoque (uno para familias, otro para parejas, otro para teletrabajo).

¿Y para una web propia o para Google?

El mismo texto vale, con dos añadidos: nombres de archivo y textos alternativos en las fotos, y datos estructurados (tipo de alojamiento, dirección aproximada, capacidad, valoraciones). Es lo que hace que Google y las inteligencias artificiales entiendan el piso sin leerlo.

Fuentes

Esta guía es información general elaborada con fuentes oficiales y con la experiencia de una gestora que opera en la Costa del Sol. No es asesoramiento legal ni fiscal para tu caso concreto. La normativa cambia: arriba figura la fecha de la última revisión.